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BILINGÜISMO Y EDUCACIÓN MULTICULTURAL

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DESARROLLO LINGÜISTICO

1º- Introducción.

En muchos países, no es nada inusual que los niños aprendan a hablar dos o más idiomas y que los utilicen a diario para comunicarse y entender a los que están a su alrededor. En muchos países del mundo la gente es bilingüe o plurilingüe sin ser consciente de ello. Y algunos niños crecen en lugares donde habitualmente se hablan cuatro o más idiomas.

En países como los Estados Unidos, puede haber un idioma que sea el dominante, es decir, el utilizado por el gobierno, las escuelas y la sociedad. Teniendo esto presente, los padres que hablan otro idioma por "herencia cultural" podrían enfrentarse a un dilema: ¿Deberíamos enseñar a nuestros hijos sólo el idioma dominante o deberíamos intentar que sean bilingües? Aunque es importante aprender el idioma imperante del país donde se vive, para muchas personas también es importante que sus hijos aprendan el idioma de sus padres, abuelos y hermanos mayores.

Enseñar o no a su hijo más de un idioma sólo depende de usted. Quizás crea que su hijo necesita empezar "de cero" en un nuevo país y sólo deba aprender el idioma predominante. Sin embargo, existen ciertas ventajas a la hora de educar a un niño para que sea bilingüe.



2ª ¿Qué significa ser bilingüe?

Ser bilingüe significa que usted puede entender y comunicarse en dos idiomas, así como expresar sus pensamientos de manera clara en ambos idiomas. Ser plurilingüe significa, por supuesto, que puede desarrollar dichas habilidades en más de dos idiomas.



1º.2 ¿Cuáles son las ventajas de ser bilingüe?

Algunos estudios sostienen que los niños expuestos a varios idiomas son más creativos y desarrollan mejor las habilidades de resolución de problemas. Otros estudios sugieren que hablar un segundo idioma, aunque sólo sea durante los primeros años de vida, ayuda a programar los circuitos cerebrales para que sea más fácil para el niño aprender más idiomas en un futuro.

Algunos expertos afirman que si padres e hijos no hablan el mismo idioma en casa, la comunicación entre ellos podría debilitarse. El resultado: los padres podrían perder cierto control sobre sus hijos y, con el tiempo, éstos podrían recurrir a influencias negativas, como las patotas, para recuperar el sentido de pertenencia que ya no sienten en casa.



1º3 ¿El bilingüismo conducirá a una pérdida cultural?

Probablemente se perderá algo de cultura y algunos vínculos si su hijo crece en un nuevo país; sin embargo, usted decide si quiere inculcar a sus hijos su herencia cultural o no.

Hablar con fluidez un segundo idioma puede conllevar grandes beneficios culturales. Los niños que aprenden el idioma de su herencia cultural pueden comunicarse con sus parientes y fortalecer los lazos familiares al otro lado de la frontera. Además, es muy probable que quieran aprender la historia y las tradiciones del país natal de su familia. Comprender de dónde proceden ayuda a los niños a desarrollar una fuerte identidad y a determinar hacia dónde se dirigirán en el futuro.

2º.Proposiciones del asimilacionismo y la educación multicultural.

Se entiende por Asimilacionismo como el proceso por el que una persona o grupo se incorpora a otra cultura, adoptando su lengua, valores, normas y señas de identidad al tiempo que va abandonando su propio badaje cultural.

El asimilacionismo supone una propuesta de uniformización u homogeneización cultural y ha sido y es uno de los modelos socio-políticos de organización o gestión de la diversidad. Los supuestos ideológicos del asimilacionismo remiten a dos proposiciones básicas:

Ø El interés o convencimiento en la bondad, necesidad y posibilidad de la homogeneidad sociocultural.

Ø El supuesto de que una vez asimilada la minoría o los foráneos, vivirán sin discriminación en igualdad de condiciones que el mayoritario o el autóctono.

3º. Modelos de Educación Multicultural'

Manteniendo la clasificación de los modelos de educación multicultural, aunque ahora los exponemos de manera más reducida. También, para una mayor orientación, hemos considerado oportuno continuar señalando las correspondencias entre los modelos identificados por Gibson y los que otros autores han descrito en diversas tipologías, concretamente Banks (1986) y Sleeter y Grant (1987). Lo nuevo se refiere en este apartado a las versiones críticas que desde nuestro punto de vista deben observarse en las concepciones de cultura que se «ocultan» tras la manera de entender lo que significa «multicultura». Tales versiones críticas las exponemos tras el resumen de los modelos. Lógicamente, no se trata de tomar posición en contra de todo lo que se ha expuesto sobre la educación multicultural; nuestra aceptación podrá observarse en la propuesta que en la segunda parte de este trabajo hacemos sobre lo que debe suponer una educación multicultural.

3º.1. Educar para igualar: la asimilación cultural'

Lo que se pretende desde este primer modelo es igualar las oportunidades educativas para alumnos culturalmente diferentes. Tal posición surgió ante el fracaso académico continuado de los alumnos pertenecientes a los grupos minoritarios, y también como rechazo de la hipótesis del déficit genético y cultural como causa de dicho fracaso. Los supuestos claves que subyacen en este primer enfoque son:

1) los niños culturalmente diferentes a la mayoría experimentarán desventajas de aprendizaje en escuelas sometidas por los valores dominantes;

2) para remediar esta situación, creada por los programas de educación multicultural, se debe aumentar la compatibilidad escuela/hogar; y

3) mediante los programas que promueve este enfoque se aumentará el éxito académico de los alumnos. La educación multicultural, que desde esta perspectiva evita los supuestos de esos programas de compensatoria que niegan las diferencias culturales, asume una patología del ambiente familiar e intenta cambiar a los niños, su lengua e, incluso, las pautas de sus padres sobre la crianza.

3º.2. El entendimiento cultural: el conocimiento de la diferencia'

En este segundo enfoque se apuesta por una necesaria educación acerca de las diferencias culturales y no de una educación de los llamados culturalmente diferentes. Se trata de enseñar a todos a valorar las diferencias entre las culturas. Partiendo de este criterio se piensa, entonces, que la escuela debería orientarse hacia el enriquecimiento cultural de todos los alumnos. La multiculturalidad sería un contenido curricular. Todos los alumnos -sean de minorías o de la corriente cultural dominante- necesitan aprender acerca de las diferencias culturales, hacia las cuales las escuelas deben mostrar una mayor sensibilidad, modificando sus currículo, si fuese necesario, para reflejar de manera más precisa sus intereses y peculiaridades. Hay que preparar a los estudiantes para que vivan armoniosamente en una sociedad multiétnica, y para ello habrá que abordar en el aula las diferencias y similitudes de los grupos, con objeto de que los alumnos comprendan esa pluralidad (García, 1978; Seifer, 1973; Wynn, 1974; Solomon, 1988).

Educación multicultural significa aprender acerca de los diversos grupos culturales, ahondando en las diferencias culturales y, con el mismo énfasis, en el reconocimiento e identificación de las similitudes culturales.

3º.3. El pluralismo cultural: preservar y extender el pluralismo'

Este tercer enfoque o manera de entender la educación multicultural surge de la no aceptación por parte de las minorías étnicas de las prácticas de aculturación y asimilación a las que se encuentran sometidas en el contacto con las culturas mayoritarias. Para estas minorías ni la asimilación cultural ni la fusión cultural son aceptables como objetivos sociales últimos. Habría que mantener la diversidad, y, por ello, la escuela debería preservar y extender el pluralismo cultural. Para que pueda crecer el pluralismo cultural han de reunirse cuatro condiciones:

1) existencia de diversidad cultural dentro de la sociedad;

2) interacción inter e intragrupos;

3) los grupos que coexisten deben compartir aproximadamente las mismas oportunidades políticas, económicas y educativas, y

4) la sociedad debe valorar la diversidad cultural (Stickel, 1987).

Se trata, según algunos, de un antídoto contra el racismo (Seda Bonilla 1973) que rechaza la asimilación y el separatismo y que expresa que el pluralismo cultural significa no juzgar el modo de vida de los otros usando los criterios de la cultura propia de uno.

Defiende que hay que afrontar la cuestión de la diversidad cultural en y desde la educación. Una primera acción ha de ser reflejar dicha diversidad en la composición del profesorado. El profesorado debe ser consciente de que no todos los grupos culturales conceden el mismo valor a los componentes curriculares, ni a las necesidades, deseos y aspiraciones de esos grupos.

3º.4. La educación bicultural: la competencia en dos culturas'

Para este cuarto enfoque la educación multicultural debería producir sujetos competentes en dos culturas diferentes. Tal posición es consecuencia del rechazo por parte de los grupos minoritarios de la idea de la asimilación. Para estos grupos la cultura nativa debería mantenerse y preservarse y la cultura dominante debería adquirirse como una alternativa o segunda cultura. La educación bicultural debe conducir, en último término, a la completa participación de los jóvenes del grupo mayoritario o de los minoritarios en las oportunidades socioeconómicas que ofrece el Estado, y todo ello sin que los miembros de un grupo minoritario tengan que perder su identidad cultural o su lengua (Morrill, 1987), dotándoles de un sentido de su identidad y preparándoles a la vez para que participen de lleno en la sociedad dominante (Burger, 1969).

3º.5. La educación como transformación: educación multicultural y reconstrucción social'

En este quinto enfoque englobaríamos:

1) algunas referencias que Gibson adjudicó al modelo pluralista,

2) la «educación multicultural que es reconstruccionista social», como la llaman Sleeter y Grant, y

3) el paradigma «radical» citado por Banks.

Desde estas posiciones se concibe la educación multicultural como un proceso encaminado a lograr un desarrollo de los niveles de conciencia de los estudiantes de minorías, de sus padres y de la comunidad en general acerca de sus condiciones socioeconómicas, con objeto de capacitarles para la ejecución de acciones sociales basadas en una comprensión crítica de la realidad.

En este enfoque también podemos encuadrar la producción que Delgado-Gaitán (1992) categoriza como perteneciente al modelo de fortalecimiento (empowerment model).

3º.6. Educación antirracista'

Aunque la educación multicultural y la educación antirracista están conectadas lógicamente y la combinación de ambas es más eficaz que su separación (Grinter, 1992), un repaso al desarrollo de ambas ofrece la imagen de un debate y cierta oposición entre ellas. Aunque en cierto sentido nos unimos a Leicester (1992) en la opinión de que esta dicotomía es falsa, comenzaremos señalando algunos de los puntos que este autor contempla en su descripción comparada de uno y otro «paradigma». Será éste el sexto enfoque de la educación multicultural.

Una de las diferencias más importantes entre una educación multicultural no racista y una educación abiertamente antirracista se encuentra en cómo explica cada opción la conversión de las diferencias en desigualdades, conversión que tiene lugar durante la construcción cognitiva de las categorías de seres humanos.

3º.7. Sobre los significados de cultura en la expresión de lo «multicultural»'

La idea de cultura que subyace en varios modelos obstaculiza la defensa de la igualdad entre los individuos que en teoría se persigue en todos ellos. Dejando de lado ahora nuestra duda acerca de que la escuela pueda igualar o compensar por ella misma las diferencias culturales (en el amplio sentido del término) que los niños traen a las escuelas, queremos enfatizar que, con esa concepción de las culturas, implícitamente se apoya la idea de que, además de diferentes, sondesiguales. En la necesidad de reconocer y atender a las culturas minoritarias en la escuela, se afirma de modo no explícito -y a menudo quizá no intencionado- que todas las culturas no son válidas para el desenvolvimiento social, por lo que deben ser «sustituidas» por las culturas mayoritarias. Un aparente relativismo inicial de reconocimiento de la diversidad intercultural encierra al final un fuerte etnocentrismo encubierto.

La hipótesis de que existen culturas deficitarias frente a culturas no deficitarias, no supone reconocer la diferencia de las culturas, sino la desigualdad.

Es necesario insistir en el concepto de cultura como algo difuso, inacabado y en constante movimiento. Desde los conceptos de cultura que sustentan a ciertos modelos de educación multicultural, no cabe la posibilidad de dudar siquiera de que se pueda delimitar la cultura. Ante esta dificultad, la operación que algunos realizan consiste en identificar cultura con grupo étnico. Esta primera identificación va seguida de una segunda aún más compleja: identificar pluralidad de grupos étnicos con pluralidad cultural.





Artículo 1: BILINGUISMO Y EDUCACION MULTICULTURAL

LA ESCOLARIZACION DE LOS HIJOS INMIGRANTES: DEL ASIMILACIONISMO AL PLURALISMO CULTURAL

El carácter del modelo ingles radica en su situación que abarca tanto situaciones de origen “colonial” como de origen “periférico”, en menor medida.

La educación en situaciones de pluralidad cultural se ha desarrollado en esos países como un proceso secuencial y se encuentra en la actualidad en el multiculturalismo pasando por el integracionismo.



Las políticas asimilacioncitas

La actitud inicial hacia la educación de las minorías culturales, fue la asimilacioncita en plantear su absorción en una cultura nacional dominante. Se le da una importancia trascendental a la lengua.

El elevado número de hijos de inmigrantes se consideraba una amenaza para el nivel de los alumnos nativos quedando reflejado el temor en las políticas de dispersión de alumnos inmigrantes.



El integracionismo

Con el tiempo y los movimientos de denuncia y apoyo a los grupos de inmigrantes, las asunciones asimilacionistas se volvieron insostenibles.

El tema en cuestión consiste en un cambio y establecimiento de acciones y medidas multiculturales en la educación, en general, y en la escolarización de los hijos/as de inmigrantes, en particular.

La escolarización de inmigrantes: clases suplementarias y bilingüismo.

La dotación de educación para niños/as inmigrantes abarca 2 estrategias:

- El sistema de clases: regulares provee clases introductorias segregadas para aquellos alumnos que no hablan adecuadamente la lengua de la escuela. Aprenden a leer y escribir con dificultades que aparecen como resultado de la amplitud de niveles y de la diversidad de nacionalidades existentes. El principal problema surge de la separación de las clases ordinarias.

Todo esto se suplementa con clases de lengua y cultura del país originario de sus padres, siempre que el volumen emigratorio y la riqueza de este país de origen lo permitan. El objetivo es mantener los lazos con sus culturas de origen.

- Las dos alternativas son:

· Las escuelas étnicas: son aquellas en las que la enseñanza se lleva a cabo en la lengua oficial del país de origen.

· Las escuelas bilingües: como el bilingüismo en sí, también ofrecen un amplio campo para la controversia. Evitar el semilinguismo o los problemas de dominar las dos lenguas al mismo tiempo o como saber si existe o no un momento adecuado para comenzar con tal modelo de escolarización.

Tanto la cultura como la etnia, la clase y el género, tienen que ser tenidas en cuenta a la hora de recocer las interacciones entre grupos e individuos en términos de poder.

Las escuelas bilingües, tienen que estimular de manera continuada ambas lenguas, empleando profesorado bilingüe y biocultural y ofreciendo una enseñanza operativa y significativa en ambas lenguas, deben contemplar todos estos temas.

El biculturalismo, parece volver la vista a la existencia de otras minorías étnicas y quiere establecer una relación privilegiada con la cultura y lengua del país de acogida, lo cual es más bien iluso en la mayoría de las situaciones, dadas sus diferentes relaciones de poder.



Credencialismo e incertidumbre

Porque esto es lo que ciertamente esta en el núcleo de la educación multicultural, el que la sociedad está compuesta por una infinitud de grupos cultural, económica y políticamente diferenciados , de acuerdo con sus recursos y atributos, que les proporcionan diferentes grados a cada uno de ellos. Los grupos inmigrantes no están entre los más poderosos de la sociedad de acogida; razón por la que el curriculum e interculturalidad debe tratarse dentro de una política de incorporación de las minorías a la normalidad social.



CONCLUSION

Dentro del fenómeno multicultural, la adquisición de más de un lenguaje conlleva no sólo el dominio de otro idioma además del vernáculo, sino la integración de nuevas cosmovisiones y construcciones sociales.

En efecto, el idioma hablado y escrito es la herramienta de comunicación más

poderosa. Contribuye a la creación de la identidad individual y colectiva y a la afirmación de los valores comunes. El bilingüismo, desde sus más variadas manifestaciones, debe ser tomado en cuenta por los profesionales de la conducta, puesto que puede ser un valioso elemento en la búsqueda de salud integral y desarrollo total.



Artículo 2: MULTICULTURALIDAD SI, BILINGÜISMO NO



En este artículo echamos un vistazo a los colegios catalanes en el ámbito de la multiculturalidad y el bilingüismo. Nos cuenta que hay muchas escuelas que se niegan a imponer una religión sobre otra apelando el respeto por la multiculturalidad, pero en cambio luego son inflexibles en el ámbito lingüístico, defienden la como única lengua vehicular el catalán.

Árabe fuera de clase

Nos cuenta el artículo que varios Centros de Educación Infantil y Primaria (CEIP), como es el caso del Pere Vila de Barcelona no celebran con su alumnado ni la Semana Santa, ni las navidades por respeto a la multiculturalidad que hay en el centro, en él ofrecen árabe como actividad extraescolar, con eso dan la posibilidad a los alumnos catalanes a aprender esta lengua y a los niños árabes a reforzar sus raíces. Por lo contrario en este mismo centro rechaza implantar una hora lectiva más de la asignatura Lengua Castellana, sin demostrar reparos a la hora de imponer el catalán.

Este no es el único caso aislado de centros que muestran tolerancia ante la diversidad religiosa e intransigencia lingüística a la hora de la imposición del catalán, pese a que este es la lengua mayoritaria del alumnado y ser lengua cooficial de la Comunidad.

Los colegios Cervantes y L´Arenal de Llevant en Barcelona tampoco hacen ofrecen la misma la misma sensibilidad por la diversidad religiosa que por la lingüística. En estos centros las vacaciones de navidad y semana santa han caído del calendario escolar hace años, sin embargo, siguen sin respetar la igualdad lingüista de la comunidad.

Menús sin carne

Hay en muchos centros educativos como el colegio Cervantes o como el Pere Vila han adaptado menús sin carne para los niños árabes, aunque dan por hecho que todo el alumnado tiene que pasar por el mismo tubo lingüístico. Otros centros como el Milá i Fontanals, donde el 90% del alumnado es extranjero han optado por respetar la nomenclatura del calendario escolar. Rosa Reinado, directora del centro indicó, Los niños que vienen de fuera deben adaptarse a las costumbres de aqui como los niños catalanes harían si fueran a otro país.

A consecuencia del artículo, hemos podido observar que hay muchos colegios catalanes que se niegan a imponer una religión sobre otra, alegando al respeto de la multiculturalidad, sin embargo, en el ámbito lingüísticos hay una clara discriminación del castellano con respecto el catalán, esta cuestión del respeto hacia las religiones y a las distintas culturas, pero no por la lengua parece ser la consigna, que sobrepasa cuestiones meramente educativas. Nos cuenta el articula que por ejemplo hay colegios como el Pere Villa, donde no celebran ni la navidad, ni la semana santa, y donde ofrecen un curso de árabe en actividades extraescolar posibilitando el aprendizaje de esta lengua, pero al mismo tiempo siendo intolerantes con otra como es el caso del castellano, ya que esta asignatura obligatoria tiene una hora menos de la debida. Estas escuelas tienen un respeto absoluto por las religiones de sus distintos alumnos y por su cultura pero son intransigentes en el ámbito de la lengua.

Como podemos observar en el artículo, en muchos centros educativos fomentan y estimulan la multiculturalidad, pero a la vez están teniendo una actitud demagógica al sepáralo del bilingüismo, son dos conceptos diferentes eso, pero que a la vez van muy enlazados, por ello en el mayor caso de veces deben ir juntos estos dos conceptos o al menos en los casos que nos muestra el artículo , podemos trabajar el bilingüismo a través de la multiculturalidad mediante las actividades plásticas como hacer un mural en clase relacionando los dos conceptos , mediante la literatura e historia como puede ser la lectura de mitos o leyendas de la cultura , mediante la realización de juegos … en todas las actividades que realicemos podemos enlazar estos dos conceptos con facilidad.





INFORMACIÓN ADICIONAL



MULTICULTURALISMO

Al hablar de multiculturalismo estamos haciendo uso de una categoría que ha transcendido el marco académico y de la investigación especializada, pudiéndonos atrever a afirmar que se ha convertido en una moda de obligada alusión en los medios de comunicación y los prólogos de toda publicación que se las pretenda de actual. Aquí revisaremos precisamente este uso corriente y que establecería una equivalencia entre la tolerancia, uno de los valores constituyentes de la democracia liberal en lo que a los individuos se refiere, y el multiculturalismo como espacio de libertad y convivencia entre distintos grupos culturales: Cuando hablamos de tolerancia tomamos como referente al ciudadano, mientras que cuando aludimos al multiculturalismo presuponemos la existencia de comunidades como "personas morales" y, por tanto, susceptibles de derechos y obligaciones colectivas.
En ambos casos subyace una concepción diferente de lo público: en la primera, como espacio que posibilita la individuación sin que ello vaya en detrimento del interés general, de la sociedad en una concepción puramente durkheimiana. En la segunda -la del segregacionismo cultural-, estamos asistiendo a un sistema de cuotas, o democracia "representativa", en que existen unidades corporativas que prescriben identidad al margen de la "voluntad" individual de sus representados, situación que ni tan siquiera viene problematizada. Reflexionaremos, por tanto, en torno a cómo se construyen -el contexto estructural y actores que intervienen en su definición- esas comunidades. Otra paradoja, de hecho la sospecha que me ha llevado a reflexionar sobre el tema, es que bajo eso que llamamos globalización y que a priori debería desdibujar las fronteras culturales surge un interés por parte de los mecanismos institucionales hegemónicos para mantenerlas. A la homogeneización del capitalismo, en tanto productor de consumidores, en el orden económico, se le contrapone en lo político (público) y la teoría del conocimiento (de lo social) la exaltación del derecho a la diferencia cultural. Slavoj Zizek ilustra muy bien en este párrafo el peligro o sesgo que corremos al centrarnos sólo en uno de estos dos componentes de la relación capitalismo/diversidad cultural:
"La conclusión que se desprende de lo expuesto es que la problemática del multiculturalismo que se impone hoy -la coexistencia híbrida de mundos culturalmente diversos- es el modo en que se manifiesta la problemática opuesta: la presencia masiva del capitalismo como sistema mundial universal. Dicha problemática multiculturalista da testimonio de la homogeneización sin precedentes del mundo contemporáneo. Es como si, dado que el horizonte de la imaginación social ya no nos permite considerar la idea de una eventual caída del capitalismo, la energía crítica hubiera encontrado una válvula de escape en la pelea por diferencias culturales que dejan intacta la homogeneidad básica del sistema capitalista mundial. Entonces, nuestras batallas electrónicas giran sobre los derechos a las minorías étnicas, los gays y las lesbianas, los diferentes estilos de vida y otras cuestiones de ese tipo, mientras el capitalismo continúa su marcha triunfal" (Slavoj Zizek 1998: 176).
Este razonamiento puede ser mantenido tanto a nivel macro, ejemplificado en lo que algunos han clasificado como relación local-global (Harnnerz 1998: 33) y que ha devenido punto de mira de una parte significativa de la intelectualidad, y a nivel micro al dirigir nuestra atención hacía las crecientes oleadas de inmigrantes que invaden los países del llamado primer mundo. Yo voy a centrarme en esta última relación -la que acostumbra a establecerse entre multiculturalismo e inmigración-, tratando de hacer explícitos los axiomas en los que se basa.



EDUCACIÓN BILINGÜE



La mente de los niños pequeños es muy flexible y son capaces de aprender cualquier cosa casi sin querer. Cuando los padres de un niño hablan diferentes idiomas, el niño suele, de forma mágica, captar la esencia de ambos lenguajes y aprenderlos de forma simultánea.



Sin embargo el aprendizaje que se realiza de forma improvisada suele derivar en que el niño no termina siendo realmente bilingüe. Para conseguirlo la educación debe realizarse de una manera planificada, no todo puede estar basado en la frescura intelectual de un niño pequeño.

Un caso muy común es el de padres extranjeros que viven en otro país por motivos laborales. Supongamos padres españoles que viven en Francia. Si los padres abandonan la educación al puro azar, lo que ocurrirá es que su hijo aprenderá el idioma que oye en casa, el castellano. Llegará al colegio y se encontrará con un mundo: tiene que aprender a leer y de paso un nuevo idioma.



Pero es un niño y lo aprenderá. Entonces tendremos a un niño de siete años que habla un francés correcto y un español correcto. Y que sabe leer y escribir en francés.

Con el paso de los años, si todo el contacto de este niño con el castellano se limita a sus padres, su conocimiento del idioma se irá mermando. Podrá leerlo casi sin esfuerzo, aunque notará enormes carencias de vocabulario. Su confianza a la hora de escribirlo será mínima. Quizás ni siquiera pueda hacerlo de forma razonable.



Evidentemente este niño no puede ser considerado un bilingüe ejemplar. Sabe hablar dos idiomas pero sólo escribir uno de ellos.



Se puede vivir sin ser bilingüe y de hecho muchos de nosotros hacemos vida normal sin serlo. Pero es una pena perder la grandísima oportunidad de que tu hijo conozca dos idiomas perfectamente. Laboralmente es una ventaja incomparable. Para cualquier trabajo que tenga verdadera relación entre los dos idiomas, como introducción de empresas del país X en el país Y, o traductor, o para trabajar en la sucursal de una empresa extranjera, tu hijo sería un firme candidato.



Hay quienes creen que la educación demasiado formalizada crea monstruos. Es algo propio de nuestra generación, que trata de inculcar en los hijos la normalidad por encima de todo. Ser uno más. Para criar a un hijo bilingüe en realidad no es necesario ningún método complicado. Pero debe haber algún método.

Como ocurre con tantas otras cosas, creemos que un experto en la materia puede ayudarnos. Creemos que un economista no comete decisiones económicas equivocadas, que un abogado nunca se metería en un juicio sin creer que puede ganarlo, que un psicólogo o pedagogo lo saben todo sobre la educación de los niños. Lo cierto es que estos expertos tienen conocimientos genéricos y para asuntos muy concretos, su opinión puede ser incluso perjudicial.



Pero bueno, a mí tampoco me tenéis que creer, pues soy experto en nada. Sí que hay expertos en educación multilingüe. Lo raro es que tu vecino sea uno de ellos. Para ellos lo recomendable es un plan sencillo. En primer lugar, hablar al niño en los dos idiomas a aprender. Si los padres son de países diferentes, cada uno de ellos debe enseñarle su idioma y dirigirse y esperar respuesta de él sólo en ese idioma.

Esto se llama el método “un padre, un idioma”. Sólo con eso ya se puede conseguir que aprenda a hablar dos idiomas. El siguiente paso es la lectura. Lo habitual es que haya un idioma “oficial” del país donde el niño viva. En el ejemplo anterior, era el francés. Si un padre es español y una madre rumana, y viven en España, el idioma oficial es el español.

Pues ahora habría que enseñarle en casa a leer el idioma “no oficial”, antes de que le enseñen a leer en la escuela. Y luego aprenderá el segundo idioma de forma sencilla de los profesores. Ya hemos conseguido que aprenda a leer en los dos idiomas.



Luego queda una parte no menos importante y es la de mantener ese segundo idioma, el esquivo. Para ello hay que implicar al niño en esa segunda cultura. Potenciar que hable en ese idioma con otras personas. Por ejemplo en una Escuela de Idiomas, donde lo perfeccione, o apuntándolo a alguna actividad donde tenga que emplearlo. Para el ejemplo hispano-rumano, el hijo podría apuntarse en una asociación de la cultura rumana que haya en España.



Todo esto parecerá obvio pero no hay más que ver programas como “Madrileños en el Mundo” para ver a decenas de hijos de españoles expatriados que tienen la capacidad bilingüe mermada. Algunos entienden el castellano pero no lo hablan, otros no saben escribirlo, algunos incluso lo desconocen por completo. Luego ese niño querrá o intentará mejorar su capacidad con un esfuerzo más costoso.



Simplemente si los padres hubieran facilitado el aprendizaje, lo habrían conseguido como un juego más. En toda mi vida sólo he conocido a un bilingüe perfecto, era un norteamericano hijo de españoles y trabajó para mi empresa realizando traducciones. Hacía un trabajo de excelente calidad y para él era algo trivial.










Realizado por:

Álvaro Gómez Eugenio

Jorge Aguilar Navarro

Javier Rodriguez Pereira

Marta Lopez Corpas

Sergio Muñoz Padilla